Un turista recupera por casualidad un pequeño cuadro de Sorolla desaparecido en Sevilla tras confundirlo con un objeto abandonado
La obra, de gran valor sentimental y atribuida a Joaquín Sorolla, apareció en Murcia después de que un hombre la recogiera de la calle creyendo que era un simple elemento decorativo. Tras descubrir su posible autenticidad, contactó con la Policía para devolverla a sus propietarios.
El pequeño cuadro de Joaquín
Sorolla cuya desaparición había generado una intensa búsqueda
en el centro de Sevilla ya ha sido recuperado. La obra apareció en Murcia, donde había sido trasladada por un turista
que la recogió de la vía pública tras pensar que se trataba de un objeto
abandonado sin apenas valor.
El protagonista de la historia, un hombre de 57 años llamado Andrés
Hurtado, ha explicado que encontró el cuadro después de ver
cómo varias personas lo dejaban junto a la acera mientras cargaban un vehículo.
Según su versión, creyó que se trataba de un marco decorativo del que alguien
se había deshecho y decidió llevárselo. "Vi el marco y me gustó. No me
fijé en la pintura", ha relatado.
Descubrió
en Murcia que podía tratarse de un Sorolla original
Tras recoger el cuadro, el turista
lo trasladó hasta el hotel donde se alojaba en Sevilla y, posteriormente, lo
llevó a su domicilio en un municipio cercano a Murcia, transportándolo en una
bolsa adquirida en un bazar.
Ya en su vivienda, decidió
investigar el origen de la obra con ayuda de herramientas de inteligencia
artificial. Fue entonces cuando descubrió que podría tratarse de una pintura
original de Joaquín Sorolla, lo que despertó sus sospechas sobre su
procedencia.
Al conocer que los propietarios
habían denunciado la desaparición del cuadro y que se estaba difundiendo una
campaña para localizarlo, contactó de inmediato con la Policía
Nacional para comunicar que conservaba la obra en su domicilio
y facilitar su devolución.
Un
descuido durante una mudanza provocó la desaparición
La desaparición del cuadro se
produjo el pasado sábado en la calle Rafael
González Abreu, en pleno centro de Sevilla. Según la denuncia
presentada por la familia propietaria, habían dejado la pintura apoyada durante
unos instantes en la acera mientras cargaban el maletero del coche antes de
emprender un viaje. Cuando fueron a recogerla, el cuadro ya había desaparecido.
Los propietarios difundieron
carteles por la ciudad solicitando colaboración ciudadana e incluso ofrecieron
una recompensa para intentar recuperar una obra con un enorme valor
sentimental, ya que está dedicada por el propio Sorolla a la familia.
Además de ese valor afectivo,
especialistas del sector artístico consideran que podría tratarse de una de las
conocidas "notas de color" del pintor valenciano,
una pieza cuyo valor en el mercado del arte podría situarse entre 30.000 y 60.000 euros.
La
rápida actuación del turista al comunicar el hallazgo ha permitido que la obra
regrese finalmente a manos de sus legítimos propietarios, poniendo fin a una
historia marcada por un insólito malentendido.










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