Cofrentes está preparada para seguir funcionando con seguridad durante las olas de calor del verano
La central nuclear valenciana dispone de sistemas de refrigeración específicos que le permiten operar con normalidad incluso durante episodios de temperaturas extremas, garantizando además la protección del río Júcar.
La
central
nuclear de Cofrentes afronta el verano preparada para continuar
su actividad con normalidad incluso durante las olas de calor más intensas. Sus
sistemas de diseño permiten mantener la seguridad de la instalación y minimizar
el impacto ambiental sobre el río Júcar, gracias a un sistema de refrigeración
equipado con torres que disipan el calor al aire antes de devolver el agua al
medio natural.
Torres de refrigeración para proteger el río
Cofrentes
forma parte del grupo de centrales nucleares españolas que utilizan agua de río
para la refrigeración, junto a Ascó I y II (Tarragona) y Trillo
(Guadalajara). Todas ellas cuentan con torres de refrigeración, una infraestructura que
evita verter directamente al cauce el agua utilizada para enfriar el
condensador.
Estas
torres permiten reducir considerablemente la temperatura del agua antes de su
retorno, limitando el impacto sobre el ecosistema fluvial y garantizando el
cumplimiento de los requisitos medioambientales establecidos por la normativa.
El
diseño de este sistema permite que la central continúe operando incluso durante
episodios de temperaturas muy elevadas, habituales en los veranos españoles.
Las
centrales nucleares españolas están concebidas específicamente para funcionar
en condiciones extremas de calor. Además de las torres de refrigeración
utilizadas en Cofrentes, otras instalaciones emplean sistemas adaptados a sus
características, como el embalse artificial de Arrocampo en la central de Almaraz
o la refrigeración mediante agua del mar Mediterráneo en Vandellós II.
La protección del medio ambiente es prioritaria
En
aquellos casos en los que las condiciones meteorológicas lo hacen necesario,
una central nuclear puede reducir temporalmente su potencia o detener parte de
su actividad para evitar que el agua devuelta al río supere los límites de
temperatura establecidos para proteger la fauna y los ecosistemas acuáticos.
Estas
posibles reducciones de producción no responden a problemas de seguridad de la instalación,
sino a criterios exclusivamente medioambientales destinados a preservar el
estado ecológico de los cauces.
De
este modo, la central de Cofrentes dispone de los sistemas técnicos necesarios
para seguir funcionando con seguridad durante las olas de calor, garantizando
tanto la continuidad del suministro eléctrico como la protección del entorno
natural.










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