El calentamiento del Mediterráneo amenaza la supervivencia de las praderas de posidonia

Una investigación advierte de que el aumento sostenido de la temperatura del mar está provocando un deterioro progresivo de las praderas de posidonia, un ecosistema clave para la biodiversidad y la protección del litoral mediterráneo.

Un estudio realizado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) concluye que el calentamiento continuado del mar Mediterráneo está afectando de forma significativa a las praderas de Posidonia oceanica, una planta marina exclusiva de este mar y considerada fundamental para la conservación de los ecosistemas costeros.

La investigación señala que el principal problema no son únicamente las olas de calor marinas extremas, sino también la exposición prolongada a temperaturas superiores a las habituales. Este estrés térmico acumulado debilita progresivamente las praderas, favoreciendo la pérdida de cobertura y su fragmentación.

Las zonas más cálidas presentan un mayor deterioro

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores desarrollaron un nuevo indicador denominado Stress Degree Days, que permite medir el estrés térmico acumulado por la posidonia a lo largo del tiempo. Posteriormente, combinaron estos datos con imágenes de satélite e información sobre la distribución de las praderas en todo el Mediterráneo.

Los resultados muestran una relación entre las áreas que soportan un mayor estrés térmico y un peor estado de conservación de las praderas, caracterizado por una menor densidad y una mayor fragmentación.

Los autores del trabajo precisan que el deterioro de la posidonia también está condicionado por otros factores, como los fondeos de embarcaciones, la contaminación, los dragados, las obras costeras o el aumento de la turbidez del agua, por lo que el calentamiento del mar no constituye la única causa de su regresión.

Un ecosistema esencial para el Mediterráneo

Las praderas de Posidonia oceanica desempeñan un papel fundamental en el equilibrio del litoral mediterráneo. Proporcionan refugio y alimento a numerosas especies marinas, estabilizan los fondos marinos, reducen la erosión de las playas, mejoran la calidad del agua y almacenan grandes cantidades de carbono durante largos periodos.

El estudio advierte además de que el Mediterráneo no se calienta de forma homogénea. Las zonas del sur y del este registran una mayor acumulación de estrés térmico, mientras que algunas áreas del norte y del oeste presentan, por el momento, mejores condiciones de conservación.

Las proyecciones climáticas incluidas en la investigación indican que, si continúan aumentando las temperaturas, el estrés térmico se extenderá a nuevas regiones del Mediterráneo, incrementando el riesgo de pérdida y fragmentación de las praderas.

Los investigadores subrayan que la conservación de la posidonia pasa por mantener las medidas de protección frente a impactos locales, como el control de los fondeos, la mejora de la calidad del agua y la reducción de las presiones sobre el litoral, al tiempo que alertan de que el cambio climático añade un nuevo desafío para garantizar la supervivencia de este ecosistema esencial del Mediterráneo.

Comentarios

Entradas populares