ay

Un estudio del Instituto de Salud Carlos III alerta del riesgo de transmisión de legionela a través del riego agrícola por aspersión

La investigación detecta la bacteria Legionella pneumophila en sistemas de riego y señala que los aerosoles generados pueden alcanzar zonas urbanas bajo determinadas condiciones meteorológicas

Un estudio dirigido por el Laboratorio Nacional de Referencia para la Legionelosis del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha identificado los sistemas de riego agrícola por aspersión como posibles focos de dispersión de la bacteria Legionella pneumophila, responsable de la mayoría de los casos de legionelosis.

La investigación, publicada en la revista científica Journal of Environmental Management, confirma la presencia de esta bacteria en aguas de infraestructuras agrícolas y demuestra que los sistemas de aspersión pueden generar aerosoles contaminados capaces de desplazarse hasta entornos urbanos cuando las condiciones meteorológicas favorecen su dispersión.

La legionelosis es una enfermedad infecciosa que puede provocar neumonía grave y, en determinados casos, resultar mortal. El contagio se produce principalmente por la inhalación de pequeñas gotas de agua contaminadas, no por el consumo habitual de agua ni por contacto directo entre personas.

Un brote de 2015 aporta nuevas pistas sobre el origen de la bacteria

El estudio, desarrollado en colaboración con el Centro Nacional de Epidemiología y el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas del CSIC y la Universitat de València, ha analizado muestras procedentes de balsas y acequias agrícolas de una zona rural del noreste de España.

Los investigadores también han revisado un brote de legionelosis registrado en 2015 en esa misma región, cuyo origen ambiental no pudo determinarse entonces.

El análisis genético ha revelado que las variantes bacterianas encontradas en las instalaciones de riego comparten un origen común con la identificada en los pacientes afectados por aquel brote.

Esta relación, junto con los datos epidemiológicos y meteorológicos, apunta a los sistemas de riego por aspersión como una posible fuente de exposición hasta ahora poco considerada, aunque no demuestra de forma definitiva que fueran el origen del brote.

Los investigadores Fernando González Camacho y Juana González Rubio, autores principales del trabajo, destacan la importancia de incorporar estas infraestructuras agrícolas a las investigaciones sobre posibles focos ambientales de legionela.

El estudio también ha identificado una elevada diversidad de microorganismos en estos sistemas, incluidos algunos potencialmente patógenos, lo que refuerza la necesidad de prestar atención a la calidad microbiológica del agua utilizada.

Los resultados abren nuevas vías para mejorar la vigilancia ambiental y la prevención de la legionelosis en zonas rurales, especialmente cuando las instalaciones de riego se encuentran próximas a núcleos habitados.

La investigación subraya la importancia de combinar análisis microbiológicos, estudios genéticos, información epidemiológica y datos meteorológicos para identificar posibles fuentes de contagio y anticipar riesgos para la salud pública.

Comentarios

Entradas populares