La Zona Acústicamente Saturada de Russafa entra en vigor y abre un nuevo conflicto con el ocio nocturno
La declaración comenzó a aplicarse este miércoles 20 de mayo con nuevas limitaciones para locales y terrazas en el barrio valenciano, mientras el Ayuntamiento estudia el recurso presentado por empresarios del sector para intentar frenar su aplicación.
La declaración de Russafa
como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) ya ha entrado oficialmente en vigor
este miércoles 20 de mayo, una medida impulsada por el Ayuntamiento de
València con el objetivo de reducir los problemas derivados del exceso de ruido
en uno de los barrios con mayor concentración de actividad hostelera y de ocio
de la ciudad. La entrada en vigor coincide con la apertura de un nuevo frente
entre el consistorio y parte del sector empresarial afectado.
La nueva regulación
comenzó a aplicarse tras su publicación oficial y afecta a un ámbito integrado
por 18 calles, además de una zona perimetral diseñada para evitar el
desplazamiento de la actividad hacia barrios cercanos.
Restricciones
para nuevos locales y cambios en horarios
Entre las medidas que
ya están activas figura la suspensión de nuevas licencias o ampliaciones
para determinados establecimientos de ocio y hostelería, además de
restricciones relacionadas con terrazas y actividades con ambientación musical.
La normativa también
modifica horarios de funcionamiento. Las terrazas deberán adelantar sus cierres
en determinados periodos del año y los establecimientos de ocio nocturno
tendrán nuevos límites horarios. En el caso de pubs y discotecas, el cierre
máximo se establece a las 03:30 horas de domingo a jueves y hasta las 04:30
horas los viernes, sábados y vísperas de festivo.
El Ayuntamiento
sostiene que estas medidas buscan compatibilizar el descanso vecinal con la
actividad económica y gastronómica del barrio, una actuación derivada además de
resoluciones judiciales previas relacionadas con los niveles de contaminación
acústica detectados en la zona.
Las discotecas
recurren la medida
La entrada en vigor de
la ZAS llega acompañada de la oposición de parte del sector hostelero y
empresarial. Las discotecas situadas en la calle Tomasos, junto a
asociaciones vinculadas a la hostelería y al ocio nocturno, han presentado un recurso
de reposición solicitando la suspensión cautelar de la medida.
Los empresarios consideran
que las restricciones resultan desproporcionadas y cuestionan algunos aspectos
de los informes acústicos utilizados para justificar la declaración. Entre sus
argumentos señalan que las mediciones registraron un número reducido de
superaciones de ruido respecto al total de franjas analizadas.
No obstante, fuentes
municipales han precisado que la presentación del recurso no paraliza
automáticamente la entrada en vigor de la ZAS, por lo que las medidas ya se
encuentran plenamente activas mientras se estudia la reclamación presentada.
La aplicación de la
nueva regulación abre ahora una etapa de seguimiento para evaluar sus efectos
reales sobre la convivencia vecinal y la actividad económica de uno de los
barrios más dinámicos y concurridos de València.











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