La Generalitat estudia ampliar armas y calibres para controlar el conejo de monte
La futura regulación pretende agilizar la respuesta ante los daños agrícolas y adaptar la gestión de la especie a la realidad actual del territorio
La Generalitat
Valenciana ha iniciado la tramitación de una nueva orden destinada a actualizar
la regulación del aprovechamiento, caza y control del conejo de monte en la
Comunitat Valenciana, con el objetivo de mejorar la gestión de una especie cuya
sobreabundancia está provocando problemas en determinadas zonas agrícolas y de
infraestructuras.
El anuncio ha
sido realizado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente,
Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, durante su
visita a la XIX Feria de la Caza del Conejo celebrada en Vilanova d’Alcolea. El
responsable autonómico ha señalado que esta nueva normativa busca ofrecer una
respuesta más eficaz ante los daños que genera el aumento de poblaciones en
algunos territorios, sin perder de vista la conservación de una especie
considerada fundamental para el equilibrio ecológico mediterráneo.
Más herramientas para actuar frente a los daños agrícolas
La nueva
regulación pretende adaptar la gestión del conejo de monte a la situación
actual y mejorar la coordinación entre agricultores, cazadores y
administraciones. Según ha explicado el conseller, uno de los principales
objetivos será simplificar procedimientos y acelerar las actuaciones ante daños
recurrentes en cultivos.
Entre las
novedades previstas se encuentra la definición más concreta de las modalidades
deportivas de caza y de los métodos específicos de control por razones de
gestión, además de la regulación de los periodos autorizados para estas
actuaciones.
Asimismo, la
futura orden incorporará nuevos sistemas de control como el uso de jaulas
trampa y la posibilidad de utilizar armas y calibres que hasta ahora no estaban
contemplados, permitiendo adaptar las actuaciones a las características de cada
territorio.
Otra de las
medidas previstas será la posibilidad de establecer una gestión diferenciada
dentro de un mismo coto, distinguiendo entre zonas agrícolas donde la presencia
de conejos provoca daños reiterados y áreas forestales donde la especie puede
mantener un papel beneficioso dentro del ecosistema. También se contempla la
opción de trasladar ejemplares a otras zonas.
Actualmente, la
regulación vigente se basa en una orden aprobada en 2009, que inicialmente
afectaba a 70 municipios y que ha sido modificada en cinco ocasiones hasta alcanzar
177 municipios en 2024.
Desde la
Generalitat explican que la experiencia acumulada durante estos años ha
permitido detectar limitaciones tanto en las herramientas de gestión como en
los protocolos de comunicación entre agricultores, titulares cinegéticos y
administraciones.
La futura
normativa ya ha superado la fase de consulta pública previa y continuará ahora
su tramitación mediante el proceso de información pública, incorporando las
aportaciones realizadas por el Consejo Valenciano de la Caza.
Martínez Mus ha
recordado que, pese a los problemas asociados a la sobreabundancia en algunas
zonas, el conejo de monte sigue siendo una especie clave para numerosos
depredadores naturales y para la cadena trófica mediterránea, por lo que la
nueva regulación buscará compatibilizar el control de daños con la conservación
del equilibrio natural.











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