La plaga del “reto marrón” llega a la piscina de Oliva
El Ayuntamiento cerró de forma inmediata las instalaciones para realizar las tareas de limpieza, desinfección y control establecidas por la Conselleria de Sanidad
Las piscinas municipales de Oliva han recuperado la normalidad
después de permanecer cerradas temporalmente tras detectarse la presencia de excrementos
en el agua durante la jornada del pasado lunes 6 de julio.
Ante esta situación, el Ayuntamiento procedió al cierre
inmediato de las instalaciones siguiendo el protocolo sanitario
establecido por la Subdirección General de Epidemiología, Vigilancia de la
Salud y Sanidad Ambiental de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat
Valenciana.
El procedimiento aplicado contempla diferentes fases destinadas a
garantizar la seguridad de los usuarios antes de permitir de nuevo el baño. La
primera medida fue el desalojo de la piscina y su cierre temporal, además de la
revisión del correcto funcionamiento de los sistemas de recirculación,
filtración y desinfección del agua.
Posteriormente se llevó a cabo el tratamiento correspondiente para
eliminar la contaminación y asegurar que el agua volviera a cumplir todos los
parámetros sanitarios exigidos.
Control del agua antes de
recuperar la actividad
El proceso incluye también una fase posterior en la que se revisa
el sistema de depuración y se comprueba que los niveles de cloro y pH
son adecuados antes de autorizar nuevamente la apertura al público.
Desde el Ayuntamiento de Oliva han hecho un llamamiento a la
responsabilidad de todos los usuarios para respetar las normas de higiene
dentro de las instalaciones municipales, recordando que la colaboración
ciudadana es fundamental para mantener unas piscinas seguras y en buenas
condiciones.
Tras completar todas las actuaciones previstas en el protocolo
sanitario, las dos piscinas municipales de Oliva, tanto la interior como
la exterior, han vuelto a abrir sus puertas al público con
normalidad.










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