Valencia impulsa el regreso de la lechuza a sus ecosistemas

Fundación Bioparc y Generalitat desarrollan un proyecto para recuperar esta especie vulnerable y potenciar su papel como controladora natural de plagas

La Fundación Bioparc y la Generalitat Valenciana han puesto en marcha un programa de reintroducción de la lechuza común (Tyto alba) en la provincia de Valencia, una iniciativa destinada a recuperar las poblaciones de esta ave nocturna autóctona, considerada actualmente una especie vulnerable en la Comunitat Valenciana.

El proyecto contempla la liberación controlada de polluelos nacidos dentro de un programa especializado de conservación y reproducción, con el objetivo de reforzar la presencia de la especie especialmente en entornos periurbanos, donde sus poblaciones han sufrido un importante descenso durante las últimas décadas.

Una especie clave para el equilibrio ambiental

La lechuza común desempeña una función esencial dentro de los ecosistemas mediterráneos debido a su papel como depredadora natural de pequeños roedores. Los especialistas estiman que un ejemplar adulto puede llegar a consumir alrededor de 1.000 presas al año, contribuyendo así al control natural de plagas y reduciendo la necesidad de utilizar productos químicos o biocidas.

Entre las principales causas del descenso poblacional de la especie figuran la transformación del paisaje agrícola tradicional, la pérdida de lugares de nidificación, el uso intensivo de pesticidas y el aumento de atropellos en carreteras.

Liberación mediante técnicas especializadas

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la utilización de la técnica conocida como hacking, un método empleado en programas internacionales de recuperación de aves rapaces.

Este sistema consiste en mantener a los polluelos durante las últimas etapas de desarrollo en cajas-nido acondicionadas, donde permanecen bajo supervisión técnica y con un contacto humano mínimo para evitar alteraciones en su comportamiento natural.

Los ejemplares son monitorizados mediante sistemas de videovigilancia y, de forma progresiva, adquieren capacidad de vuelo y autonomía alimentaria antes de incorporarse completamente al medio natural.

Protección de fauna autóctona

La iniciativa forma parte de un convenio más amplio entre la Fundación Bioparc y la Generalitat Valenciana para la conservación de distintas especies mediterráneas amenazadas, entre ellas el galápago europeo, el gallipato y diversas especies de murciélagos.

Los responsables del proyecto destacan que la recuperación de fauna autóctona no solo favorece la biodiversidad, sino que también mejora la calidad ambiental y contribuye a reforzar el equilibrio ecológico en los territorios donde estas especies desarrollan su actividad.

La presencia de la lechuza común está considerada además un indicador de buen estado de conservación ambiental, por lo que su recuperación supone un paso relevante dentro de las estrategias de protección de los ecosistemas mediterráneos.

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