La UPV monitorea con IA en tiempo real la Catedral de Valencia
La Catedral de València ha pasado de recibir 350.000 visitantes antes de la pandemia a cerca de 800.000 el pasado año, una presión turística que está acelerando el deterioro del monumento. Ante esta situación, la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un sistema para controlar la afluencia y proteger el edificio.
El proyecto
monitoriza en tiempo real la calidad del aire en espacios como la capilla del
Santo Cáliz o la cripta, ya que el CO2 generado por la respiración de los
visitantes, combinado con la humedad, produce un ácido que deteriora la piedra
caliza de la Catedral. Además, se han instalado cámaras y utilizado drones para
analizar el flujo de personas en el entorno.
Con estos datos, la UPV plantea limitar el número de visitantes,
reorganizar horarios, mejorar la ventilación interior y diseñar rutas que
distribuyan mejor a los turistas por el centro histórico de València.











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