Los embalses españoles aguantan con buenos números el “verano de las olas de calor”

 

Las reservas hídricas alcanzan el 55,88% de su capacidad, con 31.314 hectómetros cúbicos acumulados, frente al 47,9% de hace un año y al 36,5% de 2023. La Comunidad Valenciana se mantiene estable en torno al 38%, mientras que Murcia presenta los valores más bajos del país.

Evolución positiva frente a años anteriores

El final del verano más caluroso registrado en España llega con un dato llamativo en materia de agua: los embalses mantienen 31.314 hectómetros cúbicos, lo que supone un 55,88% de la capacidad total. Son diez puntos más que la media del último decenio y una notable diferencia respecto al 47,9% de 2024 y al 36,5% de 2023.

Este repunte está ligado a un marzo excepcionalmente lluvioso, cuando la sucesión de cuatro borrascas en apenas quince días elevó de forma drástica las aportaciones de agua. En pocas semanas, los niveles pasaron del 58% al 71% y llegaron al 77% a comienzos de mayo. El trimestre primaveral cerró como uno de los más húmedos desde 1961.

Diferencias entre territorios

La situación de los embalses no es homogénea. Madrid alcanza el 75%, Cataluña el 71,3% y el País Vasco el 69%, todas por encima de sus medias históricas. Extremadura (62,5%), Castilla-La Mancha (51,8%) y La Rioja (45,7%) también destacan por superar con creces sus registros habituales.

En la Comunidad Valenciana, el nivel actual es del 38,3%, prácticamente igual a su media de los últimos diez años (38,4%). En cambio, la Región de Murcia presenta la situación más preocupante, con apenas un 25,6%, muy por debajo de la media nacional.

Un año hidrológico que cierra al alza

Con el año hidrológico a punto de concluir, la precipitación acumulada desde el 1 de octubre hasta el 16 de septiembre asciende a 666 litros por metro cuadrado, un 8% por encima de lo normal. Gran parte del territorio peninsular ha registrado lluvias superiores a la media, salvo en áreas del Cantábrico y el sureste.

La combinación de un invierno irregular, una primavera muy húmeda y un verano extremadamente cálido deja un balance complejo: aunque el nivel de los embalses es positivo respecto a años anteriores, la distribución desigual del agua y las previsiones de mayor aridez en el futuro obligan a mantener la prudencia en la gestión de los recursos hídricos.

Comentarios

Entradas populares