Lanzan una supercomputadora marítima para estudiar el Mediterráneo
El Instituto de Física Interdisciplinaria y Sistemas Complejos (IFISC), con sede en Baleares, ha incorporado una nueva infraestructura de computación de alto rendimiento para analizar los cambios que afectan al mar Mediterráneo, desde la expansión de especies invasoras hasta la acumulación de microplásticos.
Un salto tecnológico para la investigación marina
El IFISC ha puesto en marcha un sistema de servidores equipados
con procesadores AMD EPYC 9475F que permite realizar simulaciones oceánicas a
gran escala y acelerar el análisis de datos ambientales. Con 48 núcleos y 96
hilos por CPU, además de memoria de alta velocidad, esta infraestructura ofrece
mayor precisión y rapidez en el estudio de series temporales, registros oceanográficos
y mapas satelitales.
Los investigadores destacan que
este avance tecnológico abre la posibilidad de abordar escenarios antes
inabordables, como la respuesta de la posidonia y otras comunidades marinas a
aumentos sostenidos de temperatura o cambios en los patrones de tormentas.
Proyectos en marcha: especies
invasoras y microplásticos
Entre las líneas de trabajo
prioritarias se encuentran la expansión de especies invasoras como el alga Caulerpa cylindracea, la acidificación progresiva de
las aguas y la recuperación de las praderas de posidonia. Los nuevos recursos
de cálculo permiten integrar todas estas variables en modelos complejos que
facilitan la toma de decisiones en materia de conservación.
El investigador Cristóbal López
señala que la capacidad de simulación resulta especialmente útil en el estudio
de los microplásticos. Cita como ejemplo la campaña oceanográfica desarrollada
en julio en el mar Balear, donde se recogieron muestras en superficie mientras
el IFISC realizaba simulaciones para prever las zonas de acumulación de
residuos. «Podemos simular con más resolución, tanto temporal como espacial, lo
que aporta una mayor precisión a la hora de identificar áreas de riesgo»,
afirma.
Colaboración entre ciencia y
tecnología
El profesor del CSIC Pere Colet,
responsable de la unidad de computación del instituto, subraya que esta mejora
supone un cambio cualitativo para la investigación: «Nos proporciona la
potencia de procesamiento y la eficiencia necesarias para avanzar en proyectos
de gran escala, desde sistemas complejos hasta análisis de datos ambientales».
AMD, proveedor de la tecnología,
destaca el alcance de esta colaboración. Dan McNamara, vicepresidente sénior de
la compañía, recuerda que los mismos procesadores que impulsan superordenadores
y centros de datos de referencia internacional encuentran ahora aplicación en
proyectos científicos de conservación marina.
Aplicación directa a la
conservación del Mediterráneo
Los equipos del IFISC trabajan de
forma interdisciplinar junto a ecólogos, físicos y matemáticos para integrar
corrientes, nutrientes, hábitats y comportamiento de especies en modelos de
predicción. Esta metodología permite anticipar qué zonas del Mediterráneo son
más vulnerables y qué medidas resultan más efectivas para mitigar los impactos
de fenómenos como el cambio climático o la contaminación.
Con esta inversión tecnológica, el
instituto se posiciona a la vanguardia de la investigación marina en Europa,
reforzando su capacidad de respuesta ante los retos ambientales del Mediterráneo.










Comentarios
Publicar un comentario