Denunciada la Conselleria de Medio Ambiente por verter al mar aguas cloradas

Depuró con cloro, para evitar restos fecales, aguas procedentes de las acequias de la comarca de L´Horta Nord de Valencia en Julio y Agosto de 2019, aguas que fueron vertidas al mar

La Fiscalía ha denunciado que la Conselleria de Agricultura vertió al mar, en 2019, aguas que habían sido tratadas con cloro, un método que no garantiza la salud y daña al medio marino, por lo que podría haberse cometido un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.

La Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana (EPSAR), perteneciente a la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la que es titular Mireia Mollá (Compromís), depuró con cloro, para evitar restos fecales, aguas procedentes de las acequias de la comarca de L´Horta Nord de Valencia en Julio y Agosto de 2019, aguas que fueron vertidas al mar.

Este método, según los informes técnicos solicitados por la Fiscalía, no sólo no garantiza la salubridad de las aguas, sino que además añade nuevos riesgos para la salud de las personas y el medio marino. Por esa razón pudo constituir un delito medioambiental.

Así lo cree la Fiscalía de Valencia, una vez examinado el contenido de las actuaciones remitidas en su día por del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Valencia, así como la documentación remitida por la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía General del Estado.

Después de varias diligencias de investigación, la fiscalía pide al juzgado de Instrucción que admita su denuncia y "requiera a la Consellería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica que identifique a los miembros de la Comisión Técnica de Seguimiento de la calidad de las aguas de baño de las playas de los municipios de L´Horta Nord creada a consecuencia de los diferentes episodios de cierres de playas en L´Horta Nord y en Valencia por contaminación microbiológica, ocurridos en los meses de junio y julio de 2019".

Además, pide que la consellería "remita el acta de la reunión de fecha 25 de julio de 2019 en la que, al parecer, se adoptó la decisión de proceder a la cloración de las aguas de las acequias más conflictivas" y también que "aporte aquella documentación, informes o elementos que llevaron a la decisión de clorar las acequias en cuestión, o bien facilite la identidad del organismo que esté en disposición de hacerlo". Además, pide "las analíticas y comprobaciones llevadas a cabo para controlar la cloración, o en su caso, indiquen el organismo encargado de las mismas".

Los hechos en los que se basa la denuncia apuntan a que, "durante los meses de junio y julio de 2019, se registraron diferentes episodios de cierres de playas en L´Horta Nord y en Valencia por contaminación microbiológica, conforme a los análisis periódicos de aguas de baño que realiza la Dirección General del Agua de la Consellería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, al superarse los límites establecidos en la legislación vigente para aguas de baño".

Ante las consecuencias negativas que los cierres de playas generaban en la ciudad de Valencia y en las poblaciones costeras de L´Horta Nord, por parte de la citada consellería se decidió la cloración de las aguas procedentes de acequias en las que se habían identificado restos fecales, en los días 5 y 6 de agosto.

"En fecha 8 de agosto de 2019 aparecieron peces muertos en la desembocadura de la acequia de La Tanca (Medicalia-El Puig) junto al mar".

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia, Sección de Biología, ha informado de que existen "otros métodos menos invasivos que la cloración de las acequias para paliar y/o eliminar los efectos de la contaminación de origen fecal en medios naturales, como un desvío del vertido de modo que no alcanzara la playa o una fuerte dilución" y que "el programa de cloración desarrollado durante los meses de agosto y septiembre de 2019 en las acequias ya relacionadas constituye una medida errónea y mal implementada que no sólo no garantiza la salubridad de las aguas, sino que además añade nuevos riesgos de perjuicio para la salud de las personas y el medio marino expuesto por las siguientes razones". EFE

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