Los muflones, en el punto de mira de agricultores y cazadores
Los agricultores de la Comunitat Valenciana vuelven a dar la voz de alarma por el crecimiento de las poblaciones de muflones, una especie introducida hace décadas con fines cinegéticos que, junto a jabalíes, conejos y arruís, está provocando importantes pérdidas económicas en numerosas explotaciones agrarias. Las organizaciones del sector reclaman a la Generalitat un plan integral de gestión para frenar una situación que califican de insostenible.
La provincia de Alicante es actualmente uno de los territorios más
afectados por el aumento de esta fauna silvestre. Según denuncia ASAJA Alicante, la proliferación de muflones,
junto a otras especies, está causando pérdidas que alcanzan hasta el 80 % de la producción en algunas
explotaciones agrícolas, especialmente de viñedo,
almendro y cereal, además de daños continuados en cítricos,
frutales, aguacates y sandías.
Manadas
de hasta 60 ejemplares
Uno de los casos que más preocupa
se localiza en la comarca de l'Alcoià,
donde agricultores aseguran que los muflones se desplazan en grupos de 40 a 60 animales, entrando de forma habitual en
parcelas agrícolas para alimentarse de brotes, hojas y cultivos recién nacidos.
Los afectados explican que los
animales ya apenas muestran temor a la presencia humana y que cada vez es más
frecuente verlos cerca de carreteras o de zonas próximas a núcleos habitados.
Además de reducir la producción, ocasionan daños en sistemas de riego,
vallados, plantaciones y otras infraestructuras agrícolas.
Los
agricultores reclaman una actuación urgente
Ante el incremento de los daños, ASAJA
Alicante considera que las herramientas actuales para controlar la fauna son
insuficientes y reclama una respuesta más contundente por parte de la
Generalitat.
Entre sus peticiones figuran la
autorización de medidas de control poblacional más ágiles, una revisión del
sistema de indemnizaciones de Agroseguro para que refleje las pérdidas reales
sufridas por los agricultores y una mayor coordinación entre las
administraciones, el sector agrario y los colectivos de cazadores.
Un
problema que afecta a toda la Comunitat Valenciana
La preocupación no se limita a los
muflones. La Unió Llauradora i Ramadera
sostiene que la sobrepoblación de fauna silvestre se ha convertido en un
problema estructural en la Comunitat Valenciana y cifra en más de 55 millones de euros al año las pérdidas
que ocasionan especies como jabalíes, conejos, arruís, ciervos, corzos y
también muflones sobre explotaciones agrícolas y ganaderas.
La organización agraria considera
que el aumento de estas poblaciones está relacionado con factores como el
abandono de tierras agrícolas, la disminución de la actividad en el medio
rural, la falta de relevo generacional y la escasa gestión del territorio,
circunstancias que favorecen la expansión de la fauna salvaje.
Reclaman
un plan integral de gestión
Tanto ASAJA como La Unió coinciden
en que el problema no radica en la existencia de fauna silvestre, sino en la
ausencia de una estrategia global para mantener el equilibrio entre la
conservación de la biodiversidad y la actividad agraria.
Las organizaciones reclaman un Plan Integral Valenciano de Gestión de la Fauna,
basado en criterios técnicos y científicos, que permita controlar las
poblaciones cuando sea necesario, agilizar las indemnizaciones por daños,
recuperar tierras agrícolas abandonadas y reforzar la coordinación entre las
consellerias de Agricultura y Medio Ambiente.
Mientras
tanto, los agricultores advierten de que la presión de los muflones y del resto
de especies silvestres continúa aumentando campaña tras campaña, comprometiendo
la rentabilidad de numerosas explotaciones y poniendo en riesgo el futuro de
muchas actividades agrícolas del interior de la Comunitat Valenciana.










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