Un estudio del CSIC detecta en España envases plásticos pueden transferir sustancias tóxicas al pescado

La investigación revela la presencia de compuestos potencialmente peligrosos en pescado almacenado en recipientes plásticos habituales y alerta de que el riesgo aumenta con el tiempo de conservación.

Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), en colaboración con la Universidad de Florencia, ha confirmado que diversos aditivos presentes en envases plásticos utilizados habitualmente para conservar alimentos pueden migrar al pescado durante su almacenamiento tanto en refrigeración como en congelación. Algunos de estos compuestos detectados están considerados potencialmente tóxicos para la salud y, en determinados casos, su uso está prohibido en materiales destinados al contacto con alimentos.

La investigación, publicada en la revista científica Environment International, constituye el primer trabajo que analiza esta transferencia de sustancias en condiciones reales de conservación doméstica en frío. Los resultados muestran que la cantidad de contaminantes transferidos aumenta a medida que se prolonga el tiempo de almacenamiento.

Conservación doméstica bajo la lupa

Hasta ahora, la mayoría de los estudios científicos se habían centrado en analizar la presencia de contaminantes plásticos en alimentos ya comercializados o en situaciones relacionadas con el calentamiento de envases. Sin embargo, este trabajo ha querido reproducir una situación cotidiana en millones de hogares: guardar pescado durante varios días en la nevera o durante semanas en el congelador antes de consumirlo.

Para ello, los investigadores utilizaron distintos tipos de envases habituales en el ámbito doméstico, entre ellos bandejas de poliestireno, bandejas compostables, films transparentes y bolsas de congelación. Los ensayos se realizaron con salmón, atún y merluza, almacenados a 4 grados centígrados durante 48 horas o congelados a -18 grados durante 30 días.

El estudio analizó la migración de sustancias como ftalatos, bisfenoles, ésteres organofosforados y plastificantes alternativos, compuestos utilizados por la industria para proporcionar flexibilidad, resistencia y durabilidad a los materiales plásticos.

El bisfenol A sigue apareciendo en los análisis

Uno de los hallazgos más relevantes del trabajo es la detección de bisfenol A y determinados ftalatos en muestras analizadas, pese a que la legislación española aprobada en 2022 prohíbe su utilización en envases destinados al contacto alimentario. La Unión Europea también ha endurecido en los últimos años las restricciones sobre este compuesto debido a sus posibles efectos sobre la salud.

Diversas investigaciones han relacionado estas sustancias con fenómenos de disrupción endocrina, alteraciones hormonales y posibles efectos cancerígenos. La preocupación de las autoridades sanitarias ha llevado incluso a una drástica revisión de los niveles considerados seguros. En 2023, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) redujo en 20.000 veces la dosis diaria tolerable de bisfenol A, reflejando la creciente evidencia científica sobre sus riesgos potenciales.

Los resultados obtenidos indican que el pescado almacenado en envases plásticos presenta concentraciones de estos compuestos superiores a las detectadas en pescado fresco recién adquirido.

El caso más llamativo fue el de la merluza congelada durante 30 días en bandejas compostables, donde se registraron las estimaciones de riesgo más elevadas. Por el contrario, los niveles más bajos se observaron en pescado conservado en refrigeración dentro de bolsas plásticas.

Además, los investigadores comprobaron que en cerca de la mitad de las muestras analizadas se superaban los umbrales de riesgo establecidos por la normativa vigente. El principal responsable fue el bisfenol A, que concentró prácticamente la totalidad del índice de riesgo calculado, mientras que el resto de contaminantes tuvieron una contribución mucho menor.

Los autores del estudio consideran que estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de seguir investigando la presencia de aditivos plásticos en los alimentos y de reforzar los controles sobre los materiales utilizados en el envasado y conservación de productos destinados al consumo humano.

Comentarios

Entradas populares