Navarrés y Quesa defienden su actuación sobre la presa de Escalona y reclaman transparencia a la Confederación Hidrográfica
Ambos ayuntamientos aseguran que han actuado conforme a la legalidad durante más de una década y piden explicaciones sobre las restricciones a la navegación en el embalse.
Los
ayuntamientos de Navarrés y Quesa han emitido un bando conjunto para aclarar
su posición respecto a la situación de la presa de
Escalona, después de que en los últimos días se hayan producido
declaraciones públicas cuestionando la actuación de ambas administraciones en
relación con el uso recreativo del embalse y las consecuencias derivadas de las
decisiones adoptadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Los
consistorios señalan que comprenden la preocupación de las empresas y
profesionales que desarrollan su actividad económica en el entorno de la presa,
pero consideran necesario trasladar a la ciudadanía los antecedentes y
actuaciones llevadas a cabo durante los últimos años.
Según
explican, desde 2011 ambos
ayuntamientos han defendido en los tribunales su derecho a percibir el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)
correspondiente a las instalaciones de la presa de Escalona, basándose en la
ponencia de valores aprobada por la Dirección General del Catastro en 2008. En
este proceso judicial, destacan que han obtenido seis
sentencias favorables que reconocen tanto el derecho de los
municipios a percibir dicho impuesto como la obligación tributaria
correspondiente.
Asimismo,
recuerdan que en 2015 solicitaron
autorización para la navegación en el embalse y la instalación de un pantalán,
autorización que fue concedida por la Confederación Hidrográfica con las
condiciones establecidas en aquel momento y que, según indican, han sido
respetadas desde entonces.
Preocupación por el cambio de criterio sobre la navegación
En el
comunicado, los ayuntamientos manifiestan su preocupación por los cambios recientes
relacionados con el uso asignado a la presa, al considerar que podrían tener
repercusiones económicas que afectarían a las obligaciones tributarias
existentes.
Los
consistorios sostienen que durante más de quince años la Confederación
Hidrográfica no ha conseguido justificar jurídicamente la ausencia de
tributación de estas instalaciones y muestran sus dudas sobre las
modificaciones adoptadas recientemente.
Además,
recalcan que las administraciones locales no pueden renunciar a ingresos
públicos reconocidos legalmente, ya que ello supondría incumplir sus
obligaciones y perjudicar los intereses generales de sus vecinos.
Los
ayuntamientos también afirman que las empresas afectadas han sido informadas en
todo momento de las actuaciones y resoluciones que se han ido produciendo a lo
largo de estos años.
Sin comunicación oficial sobre la prohibición de navegar
Otro de los
aspectos destacados en el bando es que ni el Ayuntamiento de Navarrés ni el de
Quesa aseguran haber recibido una comunicación oficial por parte de la
Confederación Hidrográfica informando de una prohibición de la navegación en la
presa de Escalona o de una resolución administrativa que motive dicho cambio de
criterio.
Según
indican, la única modificación conocida hasta la fecha es la inclusión del
embalse en una relación o guía de masas de agua consideradas no navegables, sin
que se haya difundido una resolución pública que detalle las razones técnicas,
ambientales o jurídicas que justifican esta decisión.
Los
consistorios añaden que, según la información de la que disponen, continúan
permitiéndose determinadas actividades con elementos flotantes de pequeñas
dimensiones, inferiores a 1,5 metros,
como patos acuáticos y otros dispositivos similares, una circunstancia que, a
su juicio, genera dudas sobre el alcance real de las restricciones aplicadas.
Reclaman explicaciones y transparencia
Los
ayuntamientos consideran que los vecinos tienen derecho a conocer los motivos
que han llevado a adoptar estas medidas, los informes técnicos que las
respaldan y las razones por las que no se ha informado oficialmente a las
administraciones directamente afectadas.
En este
sentido, defienden que la transparencia debe presidir cualquier decisión que
afecte al futuro de la presa de Escalona y sostienen que los cambios de
criterio administrativos deben estar debidamente justificados y comunicados.
Finalmente, los ayuntamientos de Navarrés
y Quesa reiteran su compromiso de seguir defendiendo
los intereses de sus municipios, de sus vecinos y del territorio, actuando
dentro del marco legal y manteniendo una posición de diálogo, responsabilidad
institucional y defensa de los recursos públicos.










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