Encuentran el cadáver de un hombre desaparecido en 1993 tras la confesión de sus familiares

La familia de un vecino desaparecido en 1993 busca recuperar sus restos después de que una hermana confesara que fue asesinado y enterrado en la vivienda familiar. El posible delito habría prescrito hace años.

La Policía Nacional investiga el hallazgo de restos óseos en una vivienda de Dénia (Alicante) relacionados con la desaparición de un hombre ocurrida en 1993, después de que una hermana de la víctima confesara recientemente que este habría sido asesinado y enterrado en el domicilio familiar hace más de tres décadas.

Según el relato trasladado por los familiares, la víctima, identificada como Juan, tenía 27 años cuando desapareció en agosto de 1993. La confesión realizada el pasado invierno por una de sus hermanas desencadenó una denuncia ante los juzgados y la posterior búsqueda de los restos en una vivienda situada junto al castillo de Dénia.

De acuerdo con esa versión, Juan habría muerto durante una discusión familiar y posteriormente su cuerpo habría sido ocultado en el antiguo corral de la casa. Los familiares sostienen que el cadáver fue descuartizado y enterrado en el inmueble, donde habría permanecido oculto durante más de treinta años.

Los primeros restos ya han sido recuperados

Tras la denuncia presentada por los hermanos de la víctima, el juzgado analizó el caso y concluyó que, de confirmarse los hechos, la posible responsabilidad penal habría prescrito al haber transcurrido más de 20 años, plazo máximo establecido por la legislación para este tipo de delitos cuando no existe una investigación dirigida contra sospechosos concretos.

A pesar de ello, la familia inició las gestiones para intentar recuperar los restos. Los trabajos de excavación permitieron localizar recientemente los primeros fragmentos óseos en el lugar señalado por la confesión familiar.

Los restos han sido recogidos por la Policía Nacional y serán sometidos a pruebas genéticas para determinar si pertenecen a Juan. Para ello ya se han obtenido muestras biológicas de familiares directos que permitirán realizar la comparación de ADN.

Además del análisis genético, los investigadores disponen de otro posible elemento de identificación. Según la familia, la víctima llevaba una pequeña placa de titanio en una rodilla como consecuencia de una intervención quirúrgica realizada años antes de su desaparición.

Los trabajos de búsqueda continúan en el interior de la vivienda con el objetivo de localizar el resto del cuerpo y confirmar de forma definitiva la identidad de los restos hallados.

Mientras tanto, los familiares mantienen su petición de recuperar los restos de Juan para darle sepultura y cerrar un caso que ha permanecido oculto durante más de tres décadas y que, debido al tiempo transcurrido, ya no podría derivar en responsabilidades penales.

Comentarios

Entradas populares