El CSN eleva a nivel 2 el incidente del pasado 2 de mayo en la central nuclear de Cofrentes

El organismo regulador señala que el suceso no tuvo consecuencias para los trabajadores, la población ni el medioambiente, aunque afectó a un sistema de seguridad de la instalación.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha clasificado como nivel 2 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES) la anomalía detectada el pasado 2 de mayo en la central nuclear de Cofrentes, tras identificar un fallo relacionado con las válvulas de aislamiento de vapor principal de la instalación.

Según ha informado el organismo regulador, el incidente se produjo durante el proceso de parada de la central. Una vez alcanzada la denominada condición de parada fría, los operadores procedieron al cierre de las ocho válvulas de aislamiento de vapor principal, una operación contemplada en los procedimientos habituales de seguridad.

Sin embargo, tras completarse la maniobra, varias de estas válvulas volvieron a abrirse de forma inesperada. Ante esta situación, el personal de la planta aplicó los sistemas alternativos previstos y consiguió restablecer el aislamiento requerido sin que se produjeran consecuencias para la seguridad de la instalación.

El CSN ha destacado que el suceso no provocó exposición radiológica para los trabajadores, la población ni el entorno, y que todos los sistemas necesarios para garantizar la seguridad permanecieron disponibles.

La investigación apunta a un posible defecto en un lote de válvulas instaladas recientemente

Los análisis preliminares realizados por el titular de la central indican que la anomalía podría estar relacionada con dificultades de movimiento en los ejes de las válvulas de solenoide encargadas de accionar el sistema de aislamiento de vapor principal.

Estas válvulas fueron sustituidas durante la última recarga de combustible del reactor, cuando se instalaron dieciséis unidades nuevas suministradas por el fabricante. Según la información disponible hasta el momento, las válvulas afectadas pertenecían al mismo lote de fabricación correspondiente a 2024.

El CSN considera que la hipótesis más probable es la existencia de una deficiencia común relacionada con una posible falta de lubricación en los componentes suministrados, circunstancia que habría provocado el comportamiento anómalo observado durante la maniobra de cierre.

La investigación continúa abierta a la espera de los resultados definitivos del fabricante y de los informes técnicos complementarios.

La existencia de una causa común eleva la clasificación del suceso

Inicialmente, el incidente habría correspondido a una clasificación de nivel 1 en la escala INES, asociada a anomalías operativas sin consecuencias radiológicas. Sin embargo, el CSN ha decidido elevar la calificación a nivel 2 al considerar que una misma causa podría haber afectado simultáneamente a las ocho válvulas de aislamiento.

El organismo explica que esta circunstancia supone una degradación de uno de los elementos de defensa en profundidad contemplados en el diseño de la instalación, aunque los sistemas alternativos disponibles habrían permitido garantizar el aislamiento requerido en caso de necesidad.

La central nuclear de Cofrentes es la única instalación nuclear actualmente en funcionamiento en la Comunitat Valenciana, por lo que cualquier incidencia relacionada con sus sistemas de seguridad es objeto de seguimiento por parte del regulador y de las administraciones competentes.

El CSN ha señalado que este tipo de sucesos permiten revisar procedimientos, controles de calidad y programas de mantenimiento con el objetivo de reforzar la seguridad operativa de las instalaciones nucleares y evitar que defectos similares puedan reproducirse en el futuro.

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