Comienza el derribo del histórico “Chernóbil” de Campanar para dar paso a 133 viviendas y una gran transformación urbana
El Ayuntamiento de València ha iniciado la demolición del conocido edificio abandonado de Campanar, una actuación que permitirá desarrollar 133 viviendas, nuevas zonas verdes y equipamientos públicos en uno de los espacios degradados más emblemáticos de la ciudad.
Después
de casi cuatro décadas de abandono, el edificio conocido popularmente como el “Chernóbil de
Campanar” ha comenzado a desaparecer del paisaje urbano de
València. Las máquinas han iniciado esta semana el derribo del inmueble situado
entre las calles Pare Doménech y Pare Diego Mirón, un enclave que
durante años se convirtió en símbolo de degradación urbana junto a una de las
principales entradas de la ciudad por la avenida Pío XII.
La
actuación forma parte del Programa de Actuación Integrada (PAI) Pare Doménech,
un proyecto urbanístico largamente esperado que permitirá regenerar una
superficie de más de 12.000 metros cuadrados y transformar
completamente este sector del barrio de Campanar.
133
viviendas, zonas verdes y nuevos espacios públicos
El
proyecto contempla la construcción de 133 viviendas, de las cuales alrededor de una
veintena serán de protección pública. Además, se habilitarán nuevas zonas
verdes que sumarán cerca de 3.000 metros cuadrados, espacios peatonales, un
carril bici, alumbrado LED, sistemas de drenaje sostenible y nuevas dotaciones
públicas para el barrio.
La
intervención permitirá también recuperar un área que durante décadas permaneció
sin desarrollar pese a estar prevista en el planeamiento urbanístico desde
finales de los años ochenta. El entorno acumulaba edificios abandonados,
solares degradados y espacios utilizados de forma desordenada como
aparcamientos.
Antes
del inicio de la demolición fue necesario realizar diversos trabajos previos
debido a la complejidad del inmueble. Entre ellos destacaron la retirada
controlada de elementos con amianto, la protección del cercano colegio
Vilavella y el traslado de una colonia felina localizada durante las
inspecciones técnicas. Además, se extrajeron aproximadamente 200 toneladas
de residuos acumulados en el interior del edificio tras años de
ocupaciones y abandono.
La
demolición tendrá una duración aproximada de tres meses y
supondrá el primer paso visible de una operación urbanística llamada a
transformar por completo uno de los puntos más degradados de Campanar,
generando nueva oferta residencial y mejorando la imagen de uno de los accesos
más transitados de València.











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