Un estudio alerta de que el Mediterráneo español podría sufrir un gran tsunami

Investigadores identifican restos de antiguos maremotos en la costa mediterránea española y advierten de que el aumento del nivel del mar y la ocupación urbana agravarían sus efectos.

El sur del Mediterráneo español ha sufrido grandes tsunamis a lo largo de la historia y podría volver a padecerlos. Así lo concluye un estudio internacional con participación española que ha identificado en la costa de Murcia las huellas de un antiguo maremoto ocurrido hace entre 800 y 1.400 años, y que alerta de que, si un episodio similar se produjera hoy, sus consecuencias serían mucho más graves.

La investigación, publicada en la revista científica Journal of Iberian Geology, se ha centrado en unos depósitos de enormes bloques de roca localizados en Cabo Cope, en la costa de Murcia. Los investigadores han determinado que esas rocas, algunas de hasta 17,7 toneladas, no pudieron ser desplazadas por temporales marítimos, sino por una ola de gran magnitud provocada por un tsunami.

Rocas gigantes arrastradas tierra adentro

Las grandes piedras, visibles todavía hoy junto a la costa, aparecen situadas hasta cuatro metros sobre el nivel del mar y varios metros tierra adentro. Según los autores del estudio, una tormenta, por intensa que fuera, no tendría fuerza suficiente para mover bloques de ese tamaño hasta esa altura.

El trabajo ha sido dirigido por el catedrático de Geodinámica Externa de la UNED, Javier Lario, junto a investigadores de la Universidad de Alcalá y de la Universidad del Oeste de Inglaterra. Los expertos compararon la disposición y el peso de las rocas con los efectos conocidos de temporales y tsunamis, concluyendo que el origen más probable fue un gran maremoto generado por un terremoto o un deslizamiento submarino.

Además de Murcia, fenómenos similares han dejado rastros en otros puntos del litoral mediterráneo español, como Baleares, la Comunitat Valenciana, Castellón, Andalucía o Málaga. En todos estos lugares se han hallado grandes bloques arrancados de acantilados y desplazados por el mar, lo que demuestra que los tsunamis no son un fenómeno excepcional en el Mediterráneo occidental.

El cambio climático aumenta el riesgo

Los científicos advierten de que el impacto de un tsunami sería hoy mucho mayor que hace siglos. La razón es doble. Por un lado, el cambio climático está elevando el nivel del mar y aumentando la erosión de playas y dunas, lo que reduce la protección natural de la costa. Por otro, la intensa urbanización del litoral ha multiplicado la exposición de personas, viviendas e infraestructuras.

“Hablamos de que el 70 % de la población vive en zonas costeras”, recuerda Javier Lario. El riesgo sería especialmente elevado en verano, cuando la población flotante de las áreas turísticas multiplica la cifra de habitantes.

Los expertos subrayan que la desaparición de playas, marjales o sistemas dunares permite que el agua penetre más fácilmente tierra adentro. Por ello, un tsunami futuro podría alcanzar zonas que antes estaban protegidas.

Necesidad de planes de evacuación

Ante este escenario, los investigadores consideran imprescindible que las administraciones elaboren planes de evacuación y protocolos específicos en las zonas más vulnerables del Mediterráneo español.

Ciudades como Cádiz o Huelva ya han comenzado a implantar sistemas de prevención y rutas de evacuación. Sin embargo, los autores creen que estas medidas deberían extenderse también al litoral mediterráneo, especialmente en la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía oriental.

España dispone desde hace años de un Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo de Maremotos, elaborado por el Ministerio del Interior junto al Instituto Geográfico Nacional y Protección Civil, que identifica las áreas más expuestas a posibles inundaciones por tsunami. No obstante, los investigadores insisten en que es necesario reforzar la concienciación social y preparar a la población para saber cómo actuar ante una eventual emergencia.

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