València comienza a tejer con flores el alma de su Virgen
València vive ya uno de los momentos más emotivos y multitudinarios de las Fallas 2026 con el inicio de la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, que ha comenzado este 17 de marzo bajo un ambiente soleado y con una ciudad completamente volcada en la tradición. Miles de claveles, mayoritariamente rojos pero también blancos y algunos amarillos, han empezado a dar forma al manto floral de la patrona, conocido popularmente como el “secreto mejor guardado” de estas fiestas.
Desde primera
hora de la tarde, la ciudad ha sido tomada por una marea de falleras, falleros
y músicos que, desde distintos puntos, recorren las calles hasta la plaza de la
Virgen. En total, cerca de 130.000 participantes desfilan durante las dos
jornadas, en un acto que mezcla devoción, tradición y espectáculo y que cada
año atrae a miles de visitantes.
La Ofrenda,
considerada el acto más multitudinario de las Fallas, contará con más de 72.200
ramos que vestirán a la imagen de la Virgen, con la participación de más de
57.000 mujeres y cerca de 15.000 niñas. El desfile se prolonga durante horas,
hasta bien entrada la madrugada, en un recorrido que congrega a miles de
personas que aplauden y vitorean a las comisiones falleras.
Este año, el
manto floral empieza a desvelar un diseño que apunta a la figura de una paloma
de la paz blanca sobre fondo rojo, aunque el resultado final no se conocerá
hasta la noche del 18 de marzo, cuando concluya la Ofrenda con el paso de la
fallera mayor de València, Carmen Prades. La autora del diseño es la
ilustradora valenciana Xenia Magraner, quien ha concebido una propuesta que se
mantiene en secreto hasta el final.
Uno de los
aspectos más destacados del acto es el trabajo de los ‘vestidors’, más de 60
personas que, desde la estructura de madera de la Virgen —de unos 15 metros de
altura—, colocan los ramos con una precisión milimétrica para dar forma al
diseño. Este equipo, en proceso de relevo generacional, combina experiencia y
juventud para mantener viva una de las tradiciones más singulares de las
Fallas.
La Ofrenda
vuelve a mostrar su carácter intergeneracional, con la participación de
familias enteras, matrimonios que llevan décadas desfilando juntos, personas
mayores e incluso falleros con movilidad reducida que no han querido perderse
la cita. También destacan los más pequeños, con numerosos bebés y niños
desfilando en carritos, algunos de apenas unas semanas de vida, despertando la
emoción del público.
El ambiente
en las calles es constante, con turistas que siguen el recorrido con interés y
curiosidad, mientras inmortalizan el momento con sus móviles. Las preguntas
sobre la tradición fallera, la figura de la fallera mayor o el significado del
acto se repiten entre los visitantes internacionales, que encuentran en la
Ofrenda uno de los momentos más representativos de la fiesta.
Mientras
tanto, otros puntos de la ciudad también registran gran afluencia. En la plaza
del Ayuntamiento, muchos visitantes aprovechan para contemplar las fallas
municipales con menos aglomeraciones, coincidiendo con el desplazamiento masivo
hacia el centro histórico.
El
dispositivo especial de tráfico mantiene restringido el acceso al centro de la
ciudad, facilitando los desplazamientos peatonales en unas jornadas en las que
València bulle de actividad desde la mañana hasta la madrugada.
La Ofrenda continuará este miércoles con la segunda jornada, en la
que se completará el manto floral de la Virgen de los Desamparados, una imagen
que, una vez finalizada, se convierte en uno de los grandes reclamos para
falleros, vecinos y turistas, que acuden a contemplarla y fotografiarla como
símbolo de la devoción y la identidad valenciana.










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