València impulsa un plan para reabrir los quioscos de prensa cerrados en la ciudad
El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha una iniciativa para recuperar los quioscos de prensa sin actividad en la vía pública, con el objetivo de darles nuevos usos culturales, sociales y vecinales y evitar su desaparición del paisaje urbano.
Los quioscos de prensa han sido durante décadas una imagen habitual de las
principales calles y avenidas de València y un punto de encuentro cotidiano
para muchos vecinos. Sin embargo, los cambios en los hábitos de consumo y el avance
de la digitalización han provocado el cierre de buena parte de estos puestos
con licencia municipal, convertidos hoy en elementos casi residuales del
mobiliario urbano.
Según datos del propio Ayuntamiento de València, de los 75 quioscos
de prensa instalados en la ciudad, 20 permanecen actualmente cerrados, lo que
supone un 26% del total. Para revertir esta situación, el consistorio ha
alcanzado un acuerdo de colaboración con la Asociación Profesional de
Vendedores de Prensa de València y Provincia, que se articulará mediante un
convenio que será aprobado por la Junta de Gobierno Local.
El plan contempla ampliar la actividad de estos quioscos más allá de la
venta tradicional de periódicos y revistas. Los nuevos usos incluirán
actividades culturales y divulgativas, así como la prestación de pequeños
servicios públicos de interés vecinal, con la intención de que estos espacios
actúen como puntos de dinamización social en los barrios.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha recordado que los quioscos
han sido históricamente “no solo centros de información, sino también espacios
de interacción ciudadana y dinamizadores de la vida en los barrios”. En este
sentido, ha defendido que, pese a las dificultades del sector, los vendedores
de prensa siguen siendo “un pilar fundamental para garantizar el acceso a
información veraz y plural, especialmente entre las personas con menor acceso a
las nuevas tecnologías”.
Desde el consistorio que dirige la alcaldesa María José Catalá se
subraya también la vertiente social del proyecto. El convenio prevé que la
explotación de los quioscos contribuya a la inserción laboral de personas con
diversidad funcional, colectivos en riesgo de exclusión social y mayores de 55
años con dificultades de acceso al mercado laboral.
No es la primera vez que el Ayuntamiento intenta dar una nueva vida a estos
espacios. En 2021 ya se permitió ampliar las licencias para autorizar la venta
de otros productos, como alimentos envasados o bebidas. Con este nuevo plan, el
objetivo es consolidar los quioscos como pequeños nodos de actividad vecinal y
preservar un elemento tradicional del espacio público valenciano.











Comentarios
Publicar un comentario