Agricultura acepta el acuerdo de las organizaciones agrarias para conjugar los intereses del sector citrícola y apícola

 

La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha aceptado el acuerdo propuesto por las organizaciones agrarias para conjugar los intereses del sector citrícola y el apícola.

El acuerdo presentado por las organizaciones AVA-Asaja, Unió de Llauradors y Federación de Cooperativas Agroalimentarias ha sido aceptado durante la reunión que la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, acompañada del secretario autonómico Roger Llanes y el director general Antonio Quintana, ha mantenido con los dirigentes de las citadas entidades agrarias.

La dificultad de hacer compatibles los intereses de la apicultura y la citricultura en determinadas zonas siempre ha generado tensiones entre las partes implicadas, tensiones que ahora entran en una vía de solución tras el acuerdo suscrito entre las organizaciones agrarias AVA-Asaja y Unió de Llauradors y las cooperativas.

En dicho acuerdo, ratificado durante la reunión celebrada este lunes, se contempla la paulatina implimentación de toda una serie de medidas encaminadas a conciliar los intereses de ambos colectivos. Entre esas medidas destaca la puesta en marcha de un mapa agronómico de la Comunitat Valenciana, el establecimiento de una línea de ayudas a la reconversión varietal específica para eliminar la polinización cruzada, el compromiso presupuestario para el enmallado de cítricos y la creación de un censo obligatorio que permita identificar de manera fehaciente, a través de GPS o chips, todos los asentamientos de colmenas.

La consellera Mireia Mollà ha destacado "la importancia que reviste el acuerdo alcanzado porque permite, por una parte, sentar las bases para lograr una convivencia armónica de ambas actividades mediante la progresiva introducción de una serie medidas, mientras que, por otro lado, la inminente publicación del decreto asegura que durante la próxima campaña los citrícos valencianos no sufrirán el problema de la 'pinyolà'".

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